Cómo entendemos nosotros, el asesoramiento corporativo

Empresario y empresa

Después de más de una década, ayudando a generar crecimiento en empresas desde una visión estrictamente financiera, a través de los Mercados de Equity y Deuda Institucionales, hemos observado que muchas de ellas, no invierten el tiempo necesario para distanciarse de su día a día y permitirse observar desde un punto de vista crítico y constructivo sus empresas. Permitirse observar y cuestionar, todas aquellas necesidades que le ofrezcan hacer cambios importantes a corto, medio y largo plazo.

Creemos que es el momento de hacer fluir toda nuestra experiencia corporativa, hacia aquellas empresas o empresarios, que quieran realmente invertir parte de su tiempo en generar VALOR en sus compañías.

Todos hemos oído alguna vez el dicho de la soledad del empresario o directivo.

Parte del equipo que forma CARBINO somos empresarios, al igual que aquellos clientes a los que queremos dirigir nuestra experiencia. No pretendemos ofrecer un simple servicio, sino aportar soluciones y dedicación desde una visión independiente y con experiencia contrastada.

El modelo tradicional de consultoría estratégica o corporativa que venimos viendo en los últimos años, no atiende realmente las dudas o necesidades que todo empresario se plantea para asegurar el futuro de su empresa, sino que acostumbra a generar modelos de negocio, sistemas de control o cuadros de mando, que una vez deja de existir la figura del consultor en la empresa, el sistema vuelve a sus orígenes, cuestionándose por parte del empresario, si fue una gran idea o un gasto absurdo, el contratar los servicios de consultoría. Normalmente se llega a la segunda conclusión, incluso a pesar de haberse realizado un buen trabajo por parte de la consultora. Lo que nos lleva a pensar, que realmente la empresa o el empresario … estaban buscando otra cosa.

Nosotros proponemos, más que un asesoramiento, un acompañamiento al empresario dando total cobertura a aquellas necesidades o ideas que este o su empresa requieran.

A menudo el empresario ha sido emprendedor, sobretodo en la empresa familiar, haciendo que un oficio, de origen a una empresa que en la actualidad lidera o proviene de alguna generación anterior. Siempre recordaré a un buen amigo mío, experto y famoso cirujano maxilar, que sin querer y sobre todo, sin saber porqué, poco a poco y debido a su éxito, se había visto obligado a aparcar su oficio y su pasión médica, para acabar dirigiendo 3 clínicas en las que rezaba su nombre en el letrero. Por supuesto, su empresa funcionaba, pero estaba dando alcance a temas corporativos, que aunque competentemente solucionaba, estaban lejos de su oficio. A medio plazo, esto será una debilidad.

A veces el empresario, sin querer u obligado por su día a día, se aleja o no ataca necesidades que su empresa le está reclamando en silencio, haciendo que a medio plazo, puedan suponer un riesgo respecto a su viabilidad o al acercamiento de la competencia. Muchas de las empresas actúan dirigidas por ese día a día, aportando soluciones a corto, que obviamente son las que generan más presión. ¿ Cuando fue la última vez que te alejaste de tu empresa y hiciste una visión global de ella ?, ¿ Cuando te dedicaste a tomar el 20% por ciento de tu tiempo diario a … PENSAR y no a actuar bajo presión ?. Somos la excusa perfecta, nuestra visión radica en acompañar al empresario en esta tarea y crear VALOR conjuntamente en el desarrollo global de la empresa.

Un aumento de facturación o una mejor posición a corto, no asegura la vida de una empresa. Nuestra experiencia en grandes compañías, nos da una posición muy ventajosa en poder ofrecer el mejor camino para que una empresa, no solo se mantenga, sino que asegure su estrategia y crecimiento a largo plazo y ante todo, hablando de empresario a empresario.

Esa es nuestra propuesta de valor.